Condena por cortar el nervio ciático al quitar un quiste de rodilla

Un juzgado sentencia la mala praxis empleada en una intervención que debió hacerse con microcirugía por lo cerca que estaba el nervio del quiste que eliminó.

Soledad Valle. Madrid   |  Diario Médico.

Rubén Darío Delgado, abogado que colabora con Avinesa. (DM)

El Juzgado de Primera Instancia número 36 de Madrid ha condenado a un médico y a una clínica privada a abonar de manera solidaria la cantidad de 75.511 euros en concepto de reparación del daño derivado de una mala praxis en la intervención de la rodilla del demandante, indicada para eliminar un quiste poplíteo heterogéneo.

Los hechos que se juzgan comenzaron el 19 de marzo, cuando el paciente acudió a la clínica de su seguro privado porque tenía “una pequeña tumoración en la parte posterior de su rodilla izquierda que le producía molestias al realizar ejercicio”. Tras una ecografía y una resonancia, el diagnóstico fue de “quiste poplíteo heterogéneo/restos de hemosiderina en su interior“.

  • En el postoperatorio, el paciente refirió falta de sensibilidad y movilidad”

El 10 de mayo, el mismo médico que valoró el problema intervino la rodilla para eliminar el tumor. En el postoperatorio, el paciente refirió “falta de sensibilidad y movilidad”, a lo que el facultativo “contestó que podría ser que hubiera tocado algún nervio, pero que se trataba de algo temporal”.

El 15 de mayo, el paciente acudió a la consulta del cirujano, donde éste le informó de que “el tumor se encontraba adherido al nervio y que tuvo que cortar dicho nervio por los extremos para proceder a la extirpación del tumor”, recomendándole el uso de una férula y le dio el nombre de un facultativo que le podría ayudar en el caso de que la situación de falta de sensibilidad persistiera.

El paciente acudió a varios especialistas que coincidieron en recomendarle una nueva intervención de la zona para restaurar el nervio afectado mediante injertos y cirugía paliativa.

  • “el tumor se encontraba adherido al nervio y que tuvo que cortar dicho nervio por los extremos”

El 28 de mayo, el recurrente entró de nuevo en el quirófano para la reparación del nervio. El cirujano que le intervino en esta ocasión-que fue el que le recomendó el facultativo condenado en este proceso- emitió un informe constatando “la pérdida de sustancia de dicho nervio de 7 centímetros reparando el nervio sural y operación paliativa transposición de tendón tibial posterior al dorso del pie”.

En el juicio se dilucida si en la primera intervención el cirujano actuó de acuerdo con la buena praxis médica a pesar de que cortara en 5 centímetros el nervio de la rodilla, un hecho que queda demostrado sin sombra de duda en sede judicial. La diferencia entre los 5 centímetros que queda demostrado que se cortaron en la primera cirugía y los 7 centímetros que admite el segundo cirujano, son los 2 centímetros que se seccionaron en la segunda intervención para poder restaurar el nervio.

  • La intervención quirúrgica necesitaba de microcirugía especializada”

El juez apoyado en informes periciales concluye que hubo una mala praxis, porque no se utilizó la técnica quirúrgica indicada para el caso y, por eso, se seccionó el nervio. “La intervención quirúrgica necesitaba de microcirugía especializada […] técnica más adecuada para este tipo de operaciones donde el nervio está muy cerca del tumor que se pretende extirpar”. Todo ello “al margen de que en el consentimiento informado no consta la posibilidad de la extirpación del nervio”.

Otro de los informes periciales, en los que se sostiene la condena, es más preciso: “La técnica empleada por el demandado fue incorrecta ya que tendría que haberse efectuado la resección del schvannoma manteniendo intacto el nervio ciático poplíteo externo, con cirugía microscópica”. Afirman que “la razón de esta mala praxis fue que seguramente no se realizó el diagnóstico correcto quirúrgico porque ningún cirujano efectúa una extirpación de un nervio para evitar la lesión iatrogénica“.

Sobre lo que sucedió en el quirófano, uno de los informes periciales sostiene que se interpretaron mal las pruebas de imagen donde el tumor tenía un aspecto líquido, “cuando el facultativo abrió y se dio cuenta de lo que había debió para o avisar a un compañero ya que el tumor tapaba al nervio y es muy difícil ver en la cirugía convencional, por ello se debió utilizar microcirugía“.

El abogado Rubén Darío Delgado Ortoz, colaborador de Avinesa, ha representado al paciente en todo el proceso

http://www.diariomedico.com/2017/08/08/area-profesional/normativa/condena-por-cortar-el-nervio-ciatico-al-quitar-un-quiste-de-rodilla

Atlas Abogados