Actualmente en España para poder ejercer la profesión de abogado es preciso cursar el grado en Derecho, realizar el postgrado para el ejercicio de la Abogacia, aprobar un examen estatal y colegiarse como letrado en ejercicio.

Dichos requisitos de carácter objetivo, garantizan una formación y conocimientos mínimos, pero en modo alguno dotan de una especialización en derecho sanitario, necesaria si quiere lograrse el éxito en un procedimiento judicial.

Para al alcanzar la excelencia en un ámbito tan específico como el de las negligencias médicas es precio realizar una formación especializada y, sobre todo, experiencia, mucha experiencia que, solo se puede adquirir al cabo de años tramitando reclamaciones por negligencia médica.

En un artículo anterior reseñábamos una serie de cuestiones que nos permiten conocer si estamos tratando con un abogado especialista en negligencias médicas como por ejemplo: el conocimiento de la terminología médica, el ser miembro de alguna de las principales asociaciones de negligencias médicas de España (Asociación de Víctimas de Negligencias Sanitarias AVINESA o Asociación el Defensor del Paciente ADEPA), contar con al menos cien sentencias ganadas en casos de negligencias médicas; participar asiduamente como ponente en cursos y conferencias; disponer de un equipo propio de peritos…

 

Pero ¿qué nos aporta contratar un abogado especializado en negligencias médicas?

  1. Sensibilización con el tipo de asuntos y con el cliente. Un procedimiento de reclamación por negligencia médica es totalmente distinto a cualquier otra clase de proceso judicial. En estos casos la parte humana cobra un papel esencial, y el abogado experto en este tipo de casos lo sabe, pues en sus quehaceres profesionales trata a diario con personas que han sufrido las consecuencias de una negligencia médica o que han perdido a un familiar. Por ello, el grado de comprensión y empatía que un abogado especializado puede prestar será mucho mayor.
  1. Alto nivel de especialización y menores costes. Un letrado experto en derecho sanitario posee importantes conocimientos en medicina, lo que se traduce en la necesidad de emplear menos horas para estudiar documentos médicos y, por tanto, reduce el importe de sus emolumentos.
  1. Contar con peritos especializados. Ya en su día escribimos un post sobre el corporativismo del colectivo médico y lo que ello suponía a la hora de encontrar peritos médicos dispuestos a participar en juicios por negligencia médica. Si contamos con un abogado especialista en negligencias médicas, a buen seguro, el mismo dispondrá de un completo equipo de perito médicos.
  1. Mayores posibilidades de éxito. Contar con un abogado especializado en procedimientos por negligencia médica garantiza, sin ningún genero de dudas, unas mayores posibilidades de éxito en el procedimiento. Durante el juicio,, el letrado deberá debatir con médicos sobre medicina, por tanto, si no tiene unos profundos conocimientos en medicina será muy difícil obtener una sentencia estimatoria.

 

Funciones y Obligaciones del abogado

Por lo que se refiere a las funciones de un abogado en negligencias médicas, la principal es defender y representar los intereses de la víctima poniendo a disposición de la misma toda su experiencia y buen hacer para lograr el buen fin del encargo profesional.

Las obligaciones de un abogado son idénticas con independencia de cual sea la especialización de éste y vienen determinadas por el Código Deontológico de la Abogacía. Entre las principales obligaciones de un abogado en su relación con los clientes pueden destacarse:

1- La relación del Abogado con el cliente debe fundarse en la recíproca confianza.

2- El Abogado no aceptará ningún asunto si no se considera o no debiera considerarse competente para dirigirlo, a menos que colabore con un Abogado que lo sea.

3- El Abogado tiene la obligación de poner en conocimiento del cliente, incluso por escrito, cuando éste lo solicite del mismo modo:

  1. Su opinión sobre las posibilidades de sus pretensiones y resultado previsible del asunto.
  2. Importe aproximado, en cuanto sea posible, de los honorarios, o de las bases para su determinación.
  3. Si por sus circunstancias personales y económicas tiene la posibilidad de solicitar y obtener los beneficios de la asistencia Jurídica Gratuita.
  4. Todas aquellas situaciones que aparentemente pudieran afectar a su independencia, como relaciones familiares, de amistad, económicas o financieras con la parte contraria o sus representantes.
  5. La evolución del asunto encomendado, resoluciones transcendentes, recursos contra las mismas; posibilidades de transacción, conveniencia de acuerdos extrajudiciales o soluciones alternativas al litigio.

4- El Abogado asesorará y defenderá a su cliente con diligencia, y dedicación, asumiendo personalmente la responsabilidad del trabajo encargado sin perjuicio de las colaboraciones que recabe.

5- El Abogado tiene la obligación, mientras esté asumiendo la defensa, de llevarla a término en su integridad, gozando de plena libertad a utilizar los medios de defensa, siempre que sean legítimos y hayan sido obtenidos lícitamente, y no tiendan como fin exclusivo a dilatar injustificadamente los pleitos.