Según una nota de prensa de la presidencia de la Junta de Andalucía (a la que puede acceder haciendo clic aquí) el día 13 de junio de 2019 finalizó el plazo de seguro que el Servicio Andaluz de Salud tenía contratado para cubrir la responsabilidad civil por las negligencias médicas cometidas por sus trabajadores. La prima del seguro anual era de 12.700.000 euros.

Habrá sin duda, quienes consideren que es una barbaridad, y razón no les falta. Pero desde determinados sectores políticos y económicos e incluso médicos, les resultará alarmante porque consideran que las indemnizaciones son demasiado elevadas y que por ello el sistema no resulta viable económicamente. Nosotros, como abogados de las víctimas, coincidimos en que la cifra es desorbitada, y también que en esta senda el sistema dejará de resulta viable.  Pero dónde ponemos el acento, es en que la viabilidad no se garantizará reduciendo las indemnizaciones de aquellas personas a las que una negligencia médica les privó de un ser querido o les ocasionó graves secuelas, sino adoptando las medidas que sean necesarias para reducir las negligencias médicas.

En efecto, la viabilidad del sistema no se tambalea porque quienes sufren una negligencia médica reclamen por sus derechos, sino por quienes con sus nefastas políticas económicas y sanitarias no dotan de los medios humanos y materiales precisos a la sanidad. Esa es la verdadera raíz del problema.

A ello se añade el fuerte carácter corporativista del colectivo médico, como ya abordamos en una anterior entrada de nuestro blog a la que puede acceder haciendo clic aquí que lleva a situaciones tan esperpénticas como que tras varias condenas a un servicio publico de salud, los médicos responsables de las mismas sigan ejerciendo su actividad como si nada hubiera ocurrido.

Esa situación es intolerable, si un conductor de autobús, conduciendo ebrio tiene un accidente, será de inmediato despedido. Sin embargo, si un médico hace lo mismo, en la mayor parte de los casos, no será apartado de su puesto, con lo que nada obsta para que unos días mas tarde esa situación se repita.  Esta situación tiene que cambiar, cuando un sistema de salud, como puede ser el SAS, resulte condenado por la negligencia de uno de sus trabajadores, deben implementarse previsiones legales, que obliguen, a que éste asuma las consecuencias de su error y que sea apartado, temporal o definitivamente de su puesto, como por lo demás, ocurre con el resto de trabajadores.

Aun así, el SAS tiene dificultades para encontrar una aseguradora.

En efecto, a pesar de la elevadísima prima que abona, el Servicio Andaluz de Salud, esta teniendo serias dificultades para renovar su póliza. Y ello, entre otras razones, se debe a que la perspectiva es que la situación empeore, es decir, que el importe total de las indemnizaciones a las que sea condenado el SAS, se incremente por encima de esa suma. Lo que evidencia, que lejos de solucionarse la cuestión, cada vez se producen más negligencias médicas. Por lo que previsiblemente el SAS, deberá tomar la senda de otras comunidades autónomas, que no consiguieron encontrar compañías aseguradoras dispuestas a cubrir el los riesgos que suponía su aseguramiento (Servicio Extremeño de Salud, Servicio Canario de Salud…)