Seguramente te hayas encontrado alguna vez en una situación en la que pienses que tienes derecho a una indemnización por negligencia médica.

Además, llega el verano y el número de negligencias médicas se incrementa a causa de los períodos vacacionales del personal sanitario o del cierre de algunas unidades.

Esto no implica que la calidad del servicio deba perderse. Los usuarios deben recibir la mejor atención médica en cualquier caso, sin embargo, vemos que esto no ocurre.

No siempre es fácil mantener la calidad de un servicio al reducir la plantilla del centro hasta mínimos establecidos. Médicos y enfermeros ven aumentar su carga de trabajo.

Es en este punto donde nos encontramos con problemas de tiempo en la asistencia primaria, incluso en consultas de mayor importancia.

Tanta importancia o más tienen los riesgos en intervenciones quirúrgicas donde se pueden incluso evitar muertes innecesarias.

Como ya te informamos, existen soluciones a tu alcance para realizar un proceso de recurrir una indemnización por una negligencia médica.

En este caso, vamos a ampliar tu información contándote qué tipos de casos son los que puedes reclamar para conseguir tu indemnización.

 

Tipos de negligencias médicas que incurren en obligación a indemnizar

  • Intervenciones quirúrgicas con resultado de fallecimiento, tetraplejias o disfunciones nerviosas.
  • Fallo en diagnóstico de enfermedades por falta de la utilización de los medios adecuados o su uso a destiempo que implica graves daños, incluso la muerte del paciente.
  • Una diferencia significativa del resultado de una operación de cirugía estética.
  • Errores de diagnóstico.
  • Contagio de enfermedades infecciosas por no utilizar los métodos de prevención adecuados.
  • Infecciones hospitalarias.
  • Deformaciones o daños al feto por errores médicos durante el parto o la prescripción de medicamentos dañinos.
  • Errores en el incumplimiento de los Protocolos Sanitarios y las Guías Médicas.
  • Una larga lista de espera que puede producir el alargamiento de un diagnóstico y como consecuencia, graves daños al paciente.
  • Daños a causa del material quirúrgico utilizado durante una intervención médica.
  • Daños producidos por la exposición a una radiación excesiva.
  • El descuido de olvidar material quirúrgico dentro del paciente tras una operación.
  • El rechazo de una asistencia urgente o el alargado tiempo en ofrecerla.

 

Indemnizaciones dependiendo de la gravedad de la lesión

La cuantía de las indemnizaciones dependerá en gran medida de la gravedad de la lesión así como del tiempo de recuperación del paciente.

Es por esta razón que una parte de las indemnizaciones se calculan en base al tiempo de curación del paciente.

Indemnización por incapacidad temporal

Dependerá de si el paciente ingresa en un hospital o su recuperación se produce fuera de él.

En caso de ingreso al hospital la indemnización será mayor que si la recuperación es fuera de él.

También depende de si el diagnóstico es impeditivo o no impeditivo y el paciente puede realizar sus funciones cotidianas o no.

Indemnización por lesiones permanentes o incapacidad permanente

En el caso de lesiones permanentes, un forense estudiará el alcance de la lesión y se establecerá tras ello, la cuantía a recibir.

Si las consecuencias derivan en una incapacidad permanente, la indemnización se verá incrementada dependiente de la dificultad para realizar actividades habituales, complejas o si se trata de un gran inválido.

Indemnización por fallecimiento

Los beneficiarios pueden ser hijos, cónyuges, padres, hermanos, hermanos y familiares más lejanos. La cuantía dependerá del grado de afinidad con el paciente.

 

Si crees que debes ponerte en manos de un abogado para tratar una negligencia médica que tiene posibilidad de indemnización, en Atlas Abogados te daremos el trato más personalizado.