Una pregunta muy habitual entre aquellas personas que han sufrido un error médico es ¿si realmente compensa reclamar por una negligencia médica? Entre otras cosas, porque está arraigada en parte de la sociedad la idea de que es difícil conseguir ganar un juicio contra la seguridad social.

La realidad, afortunadamente, es otra bien distinta. En la actualidad, la existencia de abogados especializados en negligencias médicas y peritos médicos solventes, hacen que, si ha acaecido una negligencia médica, las posibilidades de obtener una sentencia condenatoria sean muy elevadas.

Por tanto, la respuesta, obviamente, es afirmativa: no solo es que “compense”, como a continuación veremos, sino que además se trata de un derecho que nos confiere la ley cuando se nos genera un daño.

“Reclamar una indemnización por un error médico es un derecho recogido en la ley”

Tanto el Código Civil en su artículo 1.902 (para el caso de los centros sanitarios privados), como el artículo 106.2 de la Constitución (en el caso de los centros sanitarios públicos), recogen el derecho de un paciente a ser indemnizado por los daños y perjuicios que se le ocasionen con ocasión de un tratamiento o asistencia médica, siempre que la misma no haya sido correcta (esto es que no se haya llevado a cabo de conformidad con la lex artis ad hoc):

Artículo 1.902 del Código Civil: “El que por acción  u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado”

Artículo 106.2 de la Constitución:“Los particulares, en los términos establecidos por la ley, tendrán derecho a ser indemnizados por toda lesión que sufran en cualquiera de sus bienes y derechos, salvo en los casos de fuerza mayor, siempre que la lesión sea consecuencia del funcionamiento de los servicios públicos”

Como punto de partida hemos de tener presente que las consecuencias de una negligencia médica para quien la sufre, e incluso para sus familiares, pueden ser de muy diversa índole: físicas, psíquicas, psicológicas, morales, económicas…

Por ello, cuando se reclama una negligencia médica y se obtiene una indemnización, no se está obteniendo un enriquecimiento patrimonial (entendiendo la expresión patrimonial en un sentido amplio que engloba no solo el de tipo económico si no el personal en su conjunto), al contrario, lo que se está es “reparando”. Esto es, tratando de dejar indemne el perjuicio que se nos ha generado, ya sea físico, económico, moral… restableciendo la situación a la inmediatamente anterior a la negligencia.

De esta manera, si no se reclama una negligencia, no es que se esté dejando de recibir una cantidad que incremente nuestro patrimonio, si no que la merma que la negligencia médica ha supuesto en el mismo (en un sentido amplio a nivel físico, psíquico y económico) no será restablecida.

Es más, la tendencia actual a que los abogados de negligencias médicas ofrezcan la posibilidad de devengar sus honorarios a porcentaje, junto con la existencia de la condena en costas (previsión normativa en virtud de la cual la parte que pierda el juicio deberá abonar los gastos que para la parte contraria haya supuesto el juicio) lleva a que en muchos casos las víctimas no deban invertir un solo céntimo en el procedimiento.

Reclamar una negligencia médica beneficia al conjunto de la sociedad

Unido a lo anterior, debe indicarse también, que cuando la víctima de un error médico decide denunciar una negligencia, no solo obtiene un beneficio individual, si no que ayuda a conseguir uno de carácter colectivo, que redunda en beneficio del conjunto de la sociedad, pues desgraciadamente, en muchos casos, solo las condenas económicas, son las que hacen a las administraciones tomar medidas realmente efectivas para evitar que acaezcan nuevas negligencias médicas.

Si cree haber sufrido una negligencia médica, es importante que contacte, cuanto antes, con un abogado especialista en negligencias médicas que le asesore sobre cuales deben ser los primeros pasos a adoptar. Sin perjuicio de lo anterior, para ilustrar cuales deberían ser la actuaciones iniciales recomendamos la lectura de este artículo.

Atlas Abogados, especialistas en negligencias médicas.